El nuevo ridículo protagonizado por el gobierno de Claudia Sheinbaum confirma que Morena sigue gobernando con ocurrencias, improvisaciones y decisiones tomadas al vapor. Primero anuncian cambios al calendario escolar que afectan a millones de estudiantes, maestros y padres de familia; después, ante la lluvia de críticas, simplemente reculan y pretenden actuar como si nada hubiera pasado.
Lo más grave no es solamente el error, sino la enorme irresponsabilidad con la que se gobierna al país. El titular de la SEP, Mario Delgado, aseguró que el recorte al ciclo escolar había sido aprobado por unanimidad y que no era una ocurrencia. Sin embargo, bastaron unas horas de presión pública para que la propia Presidenta desmintiera en los hechos a su secretario y anunciara que siempre sí se mantendrían las seis semanas tradicionales de vacaciones.
Así opera Morena: anuncian sin medir consecuencias, improvisan políticas públicas y después corrigen sobre la marcha cuando descubren el costo político de sus errores. No existe planeación, seriedad ni responsabilidad institucional. Todo depende del humor político del momento y de la reacción en redes sociales.
Mientras el país enfrenta graves problemas de inseguridad, crisis económica y rezagos educativos, el gobierno federal continúa atrapado en la propaganda y el control mediático. Morena prometió transformar a México, pero cada día demuestra más incapacidad para gobernar con orden, profesionalismo y visión de Estado.




